lunes, 4 de enero de 2010

RECETAS PARA EL 2010

Al iniciar el nuevo año, no voy a hacer el recuento de los daños, como en otras ocasiones, sino que invertiré los papeles y hablaré de lo que, según yo, debe hacerse.
¿Por qué, no? Al fin de cuentas, tengo un poco más de quince años intentándolo, criticando de manera constructiva y señalando caminos, que por cierto no se han realizado y lo peor es que cada vez, más, se están cerrando esos caminos de las aportaciones de los que no estamos en este “tianguis”, donde las voluntades se compran y los que no entramos al baile de la desvergüenza, somos considerados unos tontos, que no piensan en su bienestar y la de sus familias.
O sea, estamos fuera de foco.
El gobierno debe cesar con el cacareo, para poner los huevos, ya que primero hay que poner los huevos y luego cacarearlos. Ya no estamos en campaña, ahora se trata, no de ofrecer sino de hacer, eso es gobernar.
El gobierno debe proceder a afianzar su política social, debe incrementar su ayuda a los sectores más depauperados de la sociedad, los comedores solidarios debe multiplicarse, las ayudas a los desposeídos deben intensificarse, pero sobre todo, deben hacerse transparentes.
Para hacer creíble la función gubernamental, debe reducirse a su mínima expresión la corrupción.
Lo que se permite que se robe, de esos dineros públicos, son los faltantes para que la educación y la seguridad y la salud, lleguen a los hogares más pobres y necesitados. Son robos que debieran pagarse con la vida de quienes defraudan al Estado.
No solo se debe hablar de la corrupción y ponerse el vestido de primera comunión, sino que se debe concretar en denuncias y sanciones a los corruptos.
¡Basta ya de corrupción! somos un pueblo pobre, que necesita de todos sus recursos para intentar salir del subdesarrollo.
Que dejen ya de darnos atole con el dedo, diciéndonos que se cumple con el rito de elegir y ser electos democráticamente, si son los mismos los que nos han gobernado desde la colonia a la actualidad, que han cambiado los gobiernos, es cierto, pero atrás de estos gobiernos desechables, siempre han estado los mismos “titiriteros”, los que ponen y quitan gobiernos, los mismos comerciantes, los mismos industriales, los mismos militares, los mismos jefes de las iglesias, sean católicos o protestantes, esos terratenientes que poseen el 74% de las mejores tierras de nuestro país, esos empresarios que deciden que es lo que quieren pagar como impuestos al diz que “gobierno”.
¡Esos que acumulan miles de millones de quetzales de deuda al fisco, pero que nunca los van a pagar!
Aún así, el gobierno debiera tomar una rama de la producción, que es la que más reproduce empleo y movimiento en las áreas conexas a su quehacer, como es la construcción. No es posible que el FOGUAVI siga sin producir nada, en un país donde el déficit habitacional es grave, talvez el peor de Latinoamérica y sirve solo para enriquecer a los funcionarios y empresas privadas conexas, en una maraña de corrupción impresionante.
Como gobierno central, debe impulsar la construcción de las hidroeléctricas y no seguir preguntándose si lo hace o no, hemos perdido un tiempo precioso, debiéramos ser autosuficientes energéticamente, tenemos grandes caudales de agua que debiéramos utilizar, no sigamos oyendo a los que sirven a las petroleras y que promueven las movilizaciones en contra de las hidroeléctricas, hay que resucitar los proyectos de construcción de estas hidroeléctricas, es vital para el país, si queremos avanzar, siquiera, al presente.
Lo otro impostergable, es traer agua potable a la capital, estamos acabando con la napa freática, por la exigencia poblacional de darles agua potable a todos los que hacen uso de la Ciudad Capital. Es un proyecto que no puede ejecutar sola la Municipalidad de la Ciudad de Guatemala y áreas circunvecinas ,por lo que debe recibir ayuda especial por parte del gobierno central.
Los medios de comunicación, que pertenecen a los “titiriteros” del tinglado nacional, a esos modernos “encomenderos “, nos instan a no pagar impuestos, ya que “el gobierno todo se lo roba”, pero este es un canto que escuchamos desde que llegó Vinicio al poder y quiso cobrar los impuestos, como corresponde a un gobierno que se precie de serlo. Recuerden ustedes que los “empresarios”, esos intachables caballeros, impolutos, dejaron de pagar los impuestos al gobierno, casi dos años, hasta obligarlo a poner rodilla en tierra y ¿saben que fue lo que lograron?, capitalizar sus bancos con los dineros del Estado, obligaron a los gobiernos sucesivos a depositar el dinero del Estado, que antes se depositaba en el Banco de Guatemala, en los bancos privados, a tasas de interés bajísimas, los fondos, por supuesto que los jugaban de diferentes maneras, muchas de ellas fraudulentas, como en las bolsas de Rusia, de Singapur y de otra serie de países, en los que en los finales de los noventas, perdieron la mayoría de sus inversiones, haciendo temblar todo el país ¿saben ustedes que después de las ocho de la noche en Guatemala todo el dinero en el sistema bancario nacional, se estaba jugando en inversiones Off Shore?
Es decir, sin ninguna seguridad sobre las inversiones, al total azar. ¿Sabía usted, que por eso la mayoría de los bancos, ya no pertenecen al capital nacional, sino que son de capital salvadoreño?
Las cosas han ido de mal en peor, las telefónicas no pagan el IVA, no lo cobran y facturan más de Q 45,000,000,000.00 ) CUARENTAY CINCO MIL MILLONES DE QUETZALES ANUALES o sea, que debieran pagar al menos Q 5,400,000,000.00 ) CINCO MIL CUATROCIENTOS MILLONES DE QUETZALES DE IVA.
Les diré como calcularlo, se supone que tenemos quince millones de celulares en el país, si eso es cierto, más o menos el promedio que pagamos por consumo mensualmente es de Q 250.00 y esto lo multiplicamos por 12, que es el número de meses que tiene el año, obtendremos esos cuarenta y cinco mil millones de quetzales, que aparecen en la primera cifra, sáquenle el 12% a esa cifra (IVA) y obtendrán los cinco mil cuatrocientos millones de QUETZALES. ¡Que es aproximadamente la octava parte del presupuesto nacional!
Precisamente hoy por la tarde, un amigo me hizo esta inquietante pregunta ¿Será que existen 15 millones de teléfonos en el país o será que una parte de esos teléfonos, unos tres o cuatro millones, se pueden usar para lavar dinero, fingiendo que alguien los está usando y pagando su consumo? Me inquietó, ya que al recorrer el país, es cierto que se encuentra gente con celulares, que en la capital se ven unos cuantos que usan dos o tres teléfonos móviles, pero una gran mayoría de la población, no saben ni siquiera que existen los teléfonos móviles. Es razonable entonces que uno se pregunte: ¿Existirán esos quince millones de celulares?
Debido a que es monstruosa la cifra que recaudan las telefónicas, ¿será posible llegar a un arreglo con las telefónicas y que paguen también, sobre sus ganancias?
Y estando en este medio de renegociar, por qué no se renegocia el 1% que deben pagar las mineras y se les fija el 5 o 10%, estoy seguro que lo aceptarían, al fin de cuentas que es un negocio y también se puede hacer lo mismo con las petroleras y se les exige que saquen más crudo, yo recuerdo que en 1983-84, cuando dirigí el Programa de Desarrollo Científico-tecnológico para las Universidades de Centroamérica, para el CSUCA, en Costa Rica, la OCDE publicó que Guatemala tenía importantes reservas de petróleo, ¿por qué solamente explotamos esa ínfima cantidad que reportan las petroleras? ¿Será que somos parte de una confabulación para mantenernos como reserva petrolera de los países poderosos?
Para ser los primeros días del año, considero que es suficiente por hoy, en la próxima entrega hablaremos de otros tópicos.

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