miércoles, 16 de junio de 2010

POCO MENOS QUE UNA CLOACA

POCO MENOS QUE UNA CLOACA

Los elementos que van surgiendo en las últimas semanas alrededor de la renuncia de Carlos Castressana, son ni más ni menos que los ideales para construir una novela, es lo que he andado buscando para hacer una saga que cubra quinientos años regados con porquería por parte de las castas más poderosas de este país y por la sudor y la sangre de los desheredados por la fortuna, desgraciadamente la mayoría de la población, aún así, ni en los mejores sueños, pensamos que algunos elementos de la “alta sociedad”, una parte de la fabrica de neoliberales (la Universidad Francisco Marroquín) y la prensa de nuestro país, pudieran quedar tan expuestos ante la opinión pública, como ha sucedido en la última semana.

Ha sido un excelente trabajo de la CICIG, lo que ha permitido que aquellas “fafas” de las que nos hablaba Mario Carpio Nicolle, en su libro sobre la prensa, queden demostradas. Guatevisión, Haroldo Rodas y algunos publicistas, están ahora sepultados ante los que vemos objetivamente la situación. Cómo podría ser de otra manera, si fueron comprados (o sea “fafeados”) por fugitivos de la justicia, allí en los documentos aportados por el Dr. Carlos Castressana están las pruebas, está la demostración palpable que a la prensa se le paga, para lo que los poderes fácticos quieran. Lo hemos sabido de siempre que a muchos elementos de la prensa no les importa la honra de las personas ni las instituciones, los casos se fabrican, se les da el guión que quieren que interpreten y danzan al son que les paguen, pero nunca pensé que los accionistas de Prensa Libre, que es la dueña de Guatevisión, estuviera en estos transes o será que no recibe dinero, sino que está con este nuevo intento de golpe de Estado.

Aunque algunos se pongan el traje de primera comunión, cuando les dijo otro presidente que “a la prensa se le paga o se le pega”.

Los implicados son un muestrario de “gentes bien”, encabezados por los dos hermanos Valdez Paiz, los Moreno Botrán, los Fuxet Ciani, los Ibarra Figueredo, los Beltranena, los Durán, los Pineda Sánchez, porque a estos que ahora aparecen, hay que sumar a Mario David García y a Luís Mendizábal, que urdieron la conjura, cuando aprovecharon las ganas de matarse de parte de Rodrigo Rosenberg, que sintiéndose culpable del asesinato de la señora Mussa, se prestó al montaje que se hizo de su muerte a la que ni lerdos ni perezosos, Mario David y Luís Mendizábal, trataron de convertir en un golpe de Estado.

Encontrar a Pancho Beltranena implicado en estas conspiraciones no es de extrañar, ya que estudió en la ESTNA, la escuela de estudios estratégicos nacionales, formada por la G2 (sección de inteligencia) del ejército de Guatemala, conjuntamente con Alfonso Portillo y Tito Arana (el hijo del general Carlos Arana Osorio) y pertenece a la dirigencia del Partido Patriota, que obviamente ha de estar involucrado en este nuevo intento de montaje que facilite un golpe de Estado, consulten la prensa de esos días y verán el silencio que guardó el PP.

La culpa también recae, aunque sea en mínima proporción, por su indecisión y su falta de autonomía para ejercer el poco poder que tiene, en el Presidente.

En algunos círculos políticos se había rumorado la falta de principios del Lic. Hilario Roderico Pineda Sánchez, Magistrado Suplente de la Corte de Constitucionalidad, pero ahora en las escuchas presentadas lo que se le oye, es muy activo en las transas, ¿Se le estará tramitando ya su antejuicio?, porque lo que se lee que él ofrece, es un delito.

Qué podemos decir de Byron Renato Durán Menéndez, “era su hombre para fiscal”, si lo dice claramente lo que escribió Fuxet Ciani en su agenda, iban a comprarle a su “patojo” un traje, dos camisas y dos corbatas.

¡Que pobreza!

Les falló ese nombramiento, pero Pineda les conectó al siguiente, a Conrado Reyes, aunque no aparece si a él también le compraron el vestuario para su toma de posesión.

Es extraño, pero ahora resulta que la persecución al crimen organizado, a los narcotraficantes y la destrucción de las redes que se han infiltrado en todos los estamentos del Estado y la sociedad, son nada, cuando se les compara con que alguien se haya metido en la cama con otra persona.

Quienes utilizan este argumento, hombres y mujeres, evidencian su doble moral, ya que la mayoría de ellos tienen en un altar a la Princesa Diana, al Presidente Clinton, al Presidente Berlusconi, y a Alfonso Portillo, en fin, a lo que ahora se empeñan en criticar y señalar en el señor Carlos Castressana, sin presentar pruebas.

También resulta embarrado totalmente, Gabriel Orellana, Canciller durante el gobierno de Alfonso Portillo, escribiendo “por encargo” su columna en un diario, aunque no se aclara si recibió pago o no o si también está entre los posibles golpistas.

Hay en las publicaciones uno que cae en lo de causar desprestigio y es la publicación cibernética Revista LA RAZÓN, que tiene un acápite que dice “La verdad se impone”, no aclara si se hace a balazos.

Lamentable, porque nos demuestra que vivimos, prácticamente, en una cloaca.

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