jueves, 31 de marzo de 2011

Guatemala, perdida en su laberinto

Guatemala,
perdida en su laberinto

Al hacer un análisis de la situación de Guatemala, la desoladora conclusión es que la pobreza (más precisos: la miseria) que atenaza a la mayoría de la población, es un problema netamente estructural y económico, fruto de la inequidad socioeconómica endémica y de los embates de la naturaleza, males que cíclicamente golpean sin clemencia a nuestro país.

Pertenecemos ya, por derecho propio, al grupo de países en crisis humanitaria, que son encabezados por Haití y Colombia.

Toda vez el país siga siendo manejado como una “finca” y cerca del 80% de la tierra esté en manos de menos del 5% de la población, nuestros ciudadanos seguirán siendo victimas propicias de la desnutrición y la hambruna. Somos un país que depende de la agricultura, pero la gran mayoría no tiene acceso a la tierra y si lo llega a tener, será como peón, con sueldos de hambre, ya que los finqueros pagan lo que quieren a sus trabajadores y los tratan como esclavos, tal y como sucedía en tiempos de la Colonia y aquellos que tienen algún pedazo de tierra, dependen de los intermediarios para sacar sus productos al mercado, que se los compran a precio mínimo y los venden al público al precio que les da la gana.

Repetimos el mismo sistema encomendero de los tiempos de la Colonia.

Contra lo que nos enseñaron, como cosa de orgullo nacional, no es cierto que cualquier cosa que se tire a la tierra se reproduce fácilmente en Guatemala y donde se nos enseñaba “aquí nadie se muere de hambre”, también nos engañaron, porque acá, miles de nuestros conciudadanos, niños adultos y ancianos, se mueren de hambre, estamos en un lugar en que si no nos asolan las grandes tormentas, nos llegan las sequías y si sobrevivimos a todo esto que es natural, nos queda la subsistencia diaria, con una violencia incontenible.

El huracán Mitch en 1998, la tormenta Stan en 2005 y Agatha en el 2010 y las sequías en los años 2001, 2009 y 2010, completadas con los destrozos de la erupción del volcán Pacaya, han demostrado en apenas 13 años, la vulnerabilidad de nuestro país. Aún no hemos podido superar, totalmente, ninguno de estos eventos y siempre se nos viene una nueva calamidad encima.

No obstante, hay que decir que dentro de esta precariedad, seguimos siendo el granero de Centroamérica, de donde parten convoyes de camiones de verduras y frutas para alimentar a nuestros vecinos y hermanos, por ello insistimos en que este tema debe ser tratado, usando otra categorización, ya que la raíz es netamente política-económica.

En nuestro país, no es que tengamos incapacidad para producir alimentos, ya que está demostrado que somos el granero que surte a los demás países de Centro América y el sur de México, pero somos incapaces de surtirnos a nosotros mismos, ya que para nuestro sistema político y financiero, no cuentan los que padecen la hambruna endémica, sino las ganancias que se obtienen al vender nuestros productos al extranjero, sumado a una pésima administración y distribución de la producción de alimentos, cuando no somos victimas de los desastres naturales.
Por si fuera poco y como un premio a nuestro estado de cosas, como “regalo de Dios”, resulta que ocupamos el cuarto lugar en el escalafón mundial de las naciones más vulnerables al cambio climático y encabezamos ese escalafón de los países más vulnerables al cambio climático a nivel latinoamericano (¡somos el primer lugar!, desgraciadamente.)

Aún hay más, el territorio nacional es atravesado por tres grandes, importantes y activas fallas tectónicas: la de Norteamérica, la de Cocos y la del Caribe. Rozando el extremo sur de Chiapas, en Guatemala, se encuentra el sistema de fallas Chixoy-Polochic y Motagua, a través del cual se mueven frecuentemente las placas de Cocos y del Caribe. Estas fallas han sido fuente de varios sismos muy destructivos y su actividad sísmica puede influir en la actividad de los volcanes, existen cuarenta y cuatro, amenazantes volcanes, dos de los más altos, son el Tacaná (situado exactamente en la frontera de México con Guatemala) y el Tajumulco (22 km. al sureste del Tacaná), pero en los demás están los más activos, actualmente hay tres en erupción. Aparte de ello, estamos dentro de lo que se llama el cinturón de fuego, una de las zonas más peligrosas.

Por si les parece poco el recuento de los problemas de nuestra Guatemala, tenemos aún más cosas negativas que no debemos ocultar, un alto índice de violencia, que proviene de varias actividades, la mayoría complementarias.

1.- el narcotráfico que se origina de la excesiva demanda de los norteamericanos por las drogas duras y por un gobierno gringo que permite que exista ese flagelo en su país y que lejos de combatirlo, lo ha reforzado, primero cuando sus soldados, durante la guerra contra Viet Nam, traficaban con la marihuana que enviaban en las famosas bolsas verdes a los Estados Unidos, para venderlas a los hippies o años después cuando Oliver North llevaba a los Estados Unidos toneladas de cocaína en aviones de la fuerza aérea, para con lo que dejaba su venta, poder comprar armas a los Contras y a los Chechenios, que luchaban contra el gobierno de Nicaragua y de la Unión Soviética o en la actualidad cuando los miembros del ejército de los USA, mandan drogas desde Afganistán, para tener dinero cuando se jubilen, todo esto con la permisividad de las autoridades norteamericanas.

Todo es un engaño, ellos viven de los precios altos de la droga, la prueba está en que poseyendo los medios y una gran tecnología, no detienen a los “capos” de la droga en los Estados Unidos, a los “padrinos” de las familias que la distribuyen en ese país, a los dueños de los bancos que blanquean el dinero, no, allí no entran, detuvieron hace cosa de dos meses a 150 miembros de las “familias” de Nueva York, pero ¡oh casualidad! Ninguno era más allá que soldado de la organización. Solo se trataba de aparentar que se está combatiendo la droga, cuando la verdad es que todo el sistema legal gringo esta corrompido.

En países como el nuestro vienen y hacen lucimiento de la fuerza que poseen, principalmente los de la DEA, pero son los que velan porque solo se hagan pequeñas incautaciones de droga, que para lo que sirven es para mantener los precios de la droga altos, hay que recordar que el negocio del narcotráfico mueve alrededor de US$ 600,000.000,000.00 (SEISCIENTOS MIL MILLONES DE DOLARES) y, otra sorpresa, el banco de la Reina de Inglaterra y el Banco Ambrosiano (Banco del vaticano) resultan involucrados en el lavado de los activos del narcotráfico, no es de extrañar pues, que como dicen en los corrillos económicos nacionales, algunos bancos locales resulten involucrados en el lavado de dinero de los narcos.

Nuestro país es solo un peón en el intrincado mundo del narcotráfico, pero es tanto el poder económico de los carteles de la droga que han infiltrado varias esferas de los entes gubernamentales, principalmente, se dice, desde que el ejército
guatemalteco se convirtió en el “zar de la droga” que controla todo el movimiento de las drogas en nuestro país y eso que solamente servimos de pasadizo de la misma hacia Estados Unidos.

Esto no va a variar hasta que las autoridades norteamericanas actúen en contra de los grandes distribuidores en su propio país y de las autoridades que lo permiten.
Dicen que nadie aguanta un cañonazo de UN MILLÓN DE DÓLARES, mucho menos cuando hablamos de esas cantidades increíbles de millones de dólares.

2.- El crimen organizado, que tiene ramificaciones en los niveles más altos de nuestra dirigencia política y empresarial, con conexiones internacionales, dentro de la globalización del crimen organizado, que se ha apoderado de importantes parcelas de poder en nuestro gobierno y en muchos gobiernos del mundo, no ahora, esto viene de mucho tiempo atrás, los gobiernos de estos países solo son comparsas en este juego, aunque son los que reciben el crédito de ser los lideres de este juego, cuando son los “titiriteros” los principales favorecidos.

3.- Se han preguntado ¿de donde provienen las maras? Bueno, en esencia son una exportación que recibimos de los Estados Unidos, en su inicio fueron las “gangas” de lugares como Los Ángeles y Nueva York, que al no tener oportunidades, hacen una asociación tipo la “mafia”, donde pertenecen a una “familia” que los ayuda y protege, en tanto ellos son los soldados que ejecutan lo que los mayores ordenan. Son fundamentalmente salvadoreños y guatemaltecos marginados de la sociedad, muchos de ellos son extraditados y dentro de la globalización, deciden ampliar sus redes y fundar las maras en nuestros países, habiendo ampliado sus actividades, tanto, que existen “maras”, se dice en los diarios, hasta en Dinamarca.
El caldo de cultivo para su crecimiento y aceptación, es la existencia de familias disfuncionales, lo cual se vio agravado por la guerra interna que dejó muchos “niños de la calle” y, además, por la debilidad y corrupción de nuestros gobiernos.
4.- La razón más grave reside en que nuestro Estado es Fallido, Guatemala es un Estado Fallido. Somos una sociedad desarraigada, con familias disfuncionales originadas en un marco legal hecho ad hoc para que las “familias” del verdadero poder económico-social, sigan dirigiendo la nación “per secula seculorum” o sea, por siempre. Son ellas las que deciden que se hace o no, en nuestro país y para ello utilizan a “prestanombres” a los cuales colocan en el gobierno, pero únicamente para hacer lo que ellos mandan, con el privilegio que pueden enriquecerse, en el ejercicio de su mandato, eso si, media vez no los ataquen.

Poseen todo el aparato ideológico, los medios de comunicación y el aparato represivo, se dice que, conjuntamente con el gobierno de los Estados Unidos, subvencionan al ejército y la Policía Nacional Civil o sea, tienen todo el poder. De cuando en vez se les logra colar alguien, como el caso de Portillo, que los engañó y los metió en su juego electoral y la sorpresa que supuso para ese grupo, que cuando creían que tenían ganada la Presidencia para Otto Pérez Molina, con los votos del interior del país, resultó ganador Álvaro Colom, por eso es que hemos visto que durante los tres años de este gobierno no ha habido día que los medios de comunicación, que pertenecen al grupo de poder económico-social, no crucifiquen al gobierno de Colom, principalmente por sus políticas sociales, que aunque débiles, los ofenden y se muestran reacios a aceptarlas y mucho menos a permitir que Sandra Torres de Colom, pueda aspirar a dar continuidad a esas políticas.

Ante este panorama, ¿será que alguien aún discuta, que Guatemala es un Estado Fallido?

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